Invisible a los ojos

Los padres son siempre un enigma para su prole.
Ellos piensan lo contrario de nosotros, claro está.
Según pasan los años siguen siendo los seres más cercanos e inaccesibles que nunca conoceremos.
Cuando somos retoños les otorgamos una fuerza que no tienen, y conforme va pasando el tiempo es revelador comprobar como somos los hijos los que nutrimos esa otra fuerza intangible que si poseen.

Y que a veces,

sólo a veces,

es invisible a los ojos.

#puesclaroquesonlosreyes